Pablo Ferrer

Originario de la Ciudad de México, el mar siempre fue parte importante en su vida, pues todas sus vacaciones las pasaba en diversos destinos de playa junto a su familia. Después de estudiar ingeniería mecánica por un año y darse cuenta de que no era su vocación, tomó sus maletas y se fue a La Habana, Cuba, lugar donde tuvo la oportunidad de bucear con tanque por primera vez. Aquella experiencia cambió su vida, y fue un parteaguas muy importante en su carrera. A su regreso a México y después de un breve paso por una carrera técnica de acuacultura, surgió la oportunidad viajar a Ensenada para estudiar oceanología.